Alberto Herrera Rodríguez, Administrador Civil del Estado de la promoción 46, ha sido nombrado Subsecretario de Política Territorial y Función Pública.

Licenciado en Derecho y en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Autónoma de Madrid, ha obtenido el máster oficial en Intervención de la Administración en la Sociedad por la UNED.

En la Administración General del Estado ha desempeñado distintos puestos en el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, en la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, y en la Secretaría de Estado para las Administraciones Públicas. Entre 2014 y 2018, desempeñó el puesto de subdirector general de la Inspección de servicios de la Administración Periférica del Estado en el Ministerio de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales. Posteriormente ha ejercido como director general de Protección Civil y Emergencias en el Ministerio del Interior y subsecretario de Sanidad.

Ha fallecido nuestro compañero Gerardo Entrena Cuesta, Administrador Civil del Estado de la promoción 4.

Doctor en Derecho, fue subdirector general de Personal del Ministerio de Agricultura y director general de la Función Pública. En 1982 fue nombrado subsecretario de Transportes, Turismo y Comunicaciones.

Tras su etapa como gobernador civil de Granada entre 1989 y 1992, fue nombrado presidente de la Compañía Española de Tabaco en Rama (Cetarsa).

Como recuerdo podéis leer su entrevista con motivo del 50 aniversario del CSACE.

Desde la Asociación Profesional del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado queremos trasladar nuestro más sentido pésame a sus familiares y amigos y rendir un sincero homenaje a una persona que ha dedicado su vida al servicio del interés general.

El BOE de 26 de enero publica el nombramiento de la nueva promoción de Administradores Civiles del Estado.

Puede consultarse en este link.

Ha fallecido nuestro compañero Pedro Jesús Fernández a los 64 años de edad por COVID-19 en Chile, donde llevaba ingresado desde noviembre.

Administrador Civil del Estado de la promoción 21, Pedro Jesús Fernández, estuvo muy vinculado a los ámbitos de la comunicación y el turismo. Dentro de su carrera administrativa destaca su pasopor Turespaña, donde fue Consejero de Turismo en México. De ahí pasó a la Secretaría de Estado de Comunicación donde estuvo como Consejero de Información en varios países: México, Italia, Argentina y finalmente Chile.

Desde la Asociación Profesional del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado queremos trasladar nuestro más sentido pésame a sus familiares y amigos y rendir un sincero homenaje a una persona que ha dedicado su vida al servicio del interés general.

Conocí a Juan Antonio Richart allá por el año 1990. Recién aprobada la oposición al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, me incorporé, junto con mis compañeros de la XXVI promoción, al curso selectivo, que por entonces se impartía en la sede del Instituto Nacional de Administración Pública de la calle de José Marañón, en pleno barrio de Chamberí.

Juan Antonio, que formaba parte de la XV promoción, actuaba entonces como Subdirector General de Formación Superior y Planificación del INAP, y, por tanto, responsable de la organización y coordinación del curso selectivo de los nuevos funcionarios en prácticas. Como José Antonio no tenía trastienda ni doblez, desde un primer momento se veía como era: un hombre tranquilo, con maneras pausadas y siempre con una sonrisa un punto irónica en los labios: el sentido del humor inteligente era una de sus virtudes. Nos trató muy bien a los nuevos funcionarios, un poco despistados y con una combinación de impaciencia y preocupación por los futuros destinos. Mantengo, como seguro todos mis compañeros, un gratísimo recuerdo de esa época.

Volví a coincidir con Juan Antonio unos años después, cuando yo trabajaba en uno de mis primeros destinos, en el Ministerio de Cultura. En esos años él desempeñaba la Dirección General de Personal y Servicios del Ministerio de Justicia e Interior, puesto nada fácil como cualquiera que conozca la administración puede corroborar. Seguía tal como lo recordaba, tranquilo, sonriente y afable. No traslucía las preocupaciones propias del cargo que ejercía, que sin duda eran muchas, aumentadas sin duda por la época convulsa que atravesaba nuestro país. También tuve oportunidad de conocer a Ana, su esposa, una mujer encantadora.

La carrera profesional de Juan Antonio Richart está jalonada, como la de muchos de sus compañeros, por numerosos y muy variados destinos. Juan Antonio prestó sus servicios en ámbitos tan distintos como Interior, Presidencia, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas o Sanidad. Incluso dio el salto a la empresa pública, ya que al final de su carrera fue nombrado Director de Personal de Navantia. Debido a ello, adquirió una amplia experiencia en muy diferentes sectores, si bien su especialidad, y en la que sentía más cómodo, era la gestión, en su doble vertiente económica y de personal. Creo que eso es lo que mejor lo define: Juan Antonio era, ante todo, un gestor. Un buen gestor. De los mejores que he conocido.

Pero, con ser importante su carrera administrativa, lo que más destacaba de él era su personalidad. Ya he dicho que era un hombre tranquilo, pero además era un buen hombre. Una buena persona y un buen compañero, y los que tuvieron la fortuna de tratarlo personalmente saben que no exagero. Siempre con una media sonrisa, pero nunca empleándola para herir a nadie; al contrario, en cuanto podía ayudaba a los compañeros.

Por eso, no me extraña que le fuera otorgado en 2016 el reconocimiento que supone el III Premio Gabriel Cisneros de la Asociación del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, que le fue concedido en dura pugna con Pilar Aizpún, otra destacada y muy querida compañera.

Hace unos años comenzó una etapa muy difícil: luchó contra un cáncer de colon y consiguió superarlo, a pesar de las graves complicaciones que lo llevaron al quirófano en varias ocasiones. Aun así, no perdió el buen humor ni la serenidad que le caracterizaban y siguió desempeñando sus funciones de manera ejemplar, como siempre lo hizo. Desgraciadamente, el cáncer volvió a aparecer el año pasado y finalmente se lo ha llevado.

En el dolor de su fallecimiento, el pasado 10 de enero, nos queda el recuerdo de su bonhomía y su profesionalidad. Como afirmó muy expresivamente Ana Pastor, a la sazón Presidenta del Congreso de los Diputados, en la entrega del Premio Gabriel Cisneros: la reputación se compra con trabajo y esta reputación es la que te has ganado”.

Compartimos estos momentos de aflicción con Ana y sus hijos, Juan Ignacio, Ana y Elena, a los que acompañamos con nuestro más sentido pésame por su pérdida, que también es la nuestra.

Descanse en paz.

Madrid, a 11 de enero de 2021

Gregorio Moreno López

Acceda a su cuenta